FARIO es un trío madrileño compuesto por Montse Sánchez a la voz principal, coros y percusión, Javi Luengo también a la voz principal, coros y guitarra, y María Schultz a los coros y bajo. FARIO se nutre musicalmente de bandas de los 60 como The United States of America o The Velvet Underground, el slow-core americano de Low, la suave psicodelia de Broadcast o el folclor latinoamericano de grandes mujeres como Violeta Parra o Amparo Ochoa. Pero más allá de influencias concretas, el amplio universo musical de FARIO se expande, se contrae y se deforma de manera constante, en un continuo impulso creativo en el que la experimentación, el uso de la tecnología, la mixtura y el sincretismo musical marcan la pauta y el carácter de su sonido.

La charca, la estepa y el asfalto. Santiago de Chile, Duluth y El Escorial. FARIO es un atlas musical lleno de mapas a medio trazar, de rutas imposibles, de lugares a veces reales, a veces imaginarios, pero siempre mágicos.

“Con influencias dispares que transgreden toda norma de género, alguno dirá que su apuesta es por lo menos valiente, y sin embargo, tan auténtica que, por mérito propio, deberían hacerse un hueco en el circuito estatal sin descanso hasta 2019″.
RUTA 66

“Trío madrileño que nos sorprendían con Tu Aguijón, una notable carta de presentación construida en base a un variado crisol de influencias y un particular sonido, que les convierte en una banda con gran proyección”.
MUZIKALIA

“No es para menos: sus canciones suenan a la vez poderosamente modernas pero también deudoras de una tradición muy concreta de cierto rock español con la lengua bien suelta y sin ningún tipo de vergüenza a la hora de hablar de las bajas pasiones lo mismo que invoca la alta cultura.”
FANTASTIC PLASTIC MAG

Fario - Tres Peces (portada)

1. Duelo en el monzón 3:48
2. Oda al silencio 4:40
3. Mar 6:22
4. Tempelhof 2:27
5. Chasco 6:16
6. Federico 4:19
7. General Invierno 6:23
8. El invisible 3:46
9. A un hombre abierto 5:55

Fario - Tres Peces

Disponible el 8 de noviembre de 2019 en vinilo y digital

Tres peces. Tres farios. María Schultz al bajo, Javi Luengo a la guitarra y Montse Sánchez a la batería. Tres voces que nadan en perfecta armonía coral, como sólo ellos saben hacerlo, a través de los océanos, deltas y marismas que recorren los nueve cortes del disco.

Porque el nuevo LP del trío madrileño se mueve en un medio eminentemente acuoso, en el que FARIO, con su particular lírica, nos cuentan historias de hundimientos y pérdidas, pero también de resurgimientos. Y es que, al final, por mucho que nos empeñemos, todo vuelve a la superficie.

Segundos discos. Evolución. Confirmación. Mucho de eso hay en este ballet acuático dirigido magistralmente por Paco Loco, que ha sabido llevar el sonido de la banda a un lugar algo más complejo y enredado: más instrumentos, más capas, más voces, más atrevimiento… Más FARIO.

Fario - General Invierno (portada)

Fario - General Invierno

“General Invierno” se inspira en un podcast de la historiadora y divulgadora colombiana Diana Uribe, a quién FARIO ha dedicado su nuevo disco ‘Tres Peces’. En él, Diana Uribe relataba cómo la población civil rusa iba arrasando sus propios pueblos, iglesias, matando a sus animales y, en definitiva, devastando los restos de las propias vidas que dejaban atrás por la guerra con la finalidad de que los nazis no encontrasen nada en su avance y muriesen de hambre y frío.
Riffs heladores y ecos velvetianos para un tema de tintes históricos que nos habla del sacrificio humano frente a la barbarie.

Fario - Tempelhof (portada)

Fario - Tempelhof

“La melodía de la canción se me ocurrió caminando por Tempelhof, de ahí que se llame así. La letra habla de una herida pasada que pensabas cerrada pero que no lo está, y cuya revelación y magnitud te sorprende y te asusta. Esa es la semilla, la bestia guarra. La idea más importante es que el escozor es tan fuerte que es imposible obviarlo, que te obliga a hacerte cargo de lo que te sigue hiriendo, y que lo que nos hace sufrir y es impepinable resolver, duele tanto para que nos hagamos cargo del dolor. La propia herida cristalizada asfixia el alimento de los insectos que habitaron en mi cuerpo y te libera.

Quisimos cantarla al tiempo Meris y yo para darle un toque de protesta y por hacer el experimento. Nos gustó porque le daba una fuerza que la canción pedía. Paco nos sugirió grabar al unísono unos coros a lo Ronettes que nos entusiasman.”

Montse Sánchez

Fario - Federico (portada)

María Schultz : bajo y voz
Javi Luengo: guitarras
Montse Sánchez : percusión y voz

Grabado y producido por Paco Loco en sus estudios de El Puerto de Santa María, Cádiz.
Masterizado por Kadifornia.
Diseño de portada por Marcos Huete.

Fario - Federico

Federico, la nueva canción del trío madrileño FARIO, comienza con una intro de piano de aires copleros, un piano como el que solía tocar Lorca cuando acompañaba a La Argentinita en los cinco discos que registraron juntos. Federico García Lorca, que se sentía músico, pianista y folklorista antes que escritor, decía que la música era el arte por naturaleza y el campo eterno de las ideas. Y del campo de verdad nos habla Federico, de los olivos huérfanos, de la tierra y de sus moradores, que lloraron la muerte del poeta como la llora hoy FARIO, más de 80 años después. Pero Federico nos habla también de arte y música, claro, igualmente desamparados entre poemas que se desangran, guitarras que desaparecen y pianos que tiemblan en la noche.

Producida por Paco Loco en las sesiones de grabación del nuevo disco de FARIO, Federico es una elegía de folk hechizante con palmas, donde caben guiños tanto a la Colección de Canciones Populares Españolas de la mencionada Argentinita como al A Day in a Life de los Beatles y su célebre interludio avant garde.

Fario - Viajera (portada)

Viajera ha sido grabado y mezclado por Enrique Borrajeros (Mercromina) en sus estudios de Fantompower. La producción ha corrido a cargo del propio Borrajeros y de Daniel Fernández (Melange).

Fario - Viajera

El electroencefalograma (EEG) de la escritora Ann Druyan, esposa y viuda de Carl Sagan, se encuentra ahora mismo -mientras lees estas líneas- flotando en algún punto de la Nube de Oort, en el denominado espacio interestelar, a una distancia de 143 unidades astronómicas (21.392.514.000 km) del Sol. Fue registrado en 1977 como parte del contenido incluido en el Disco de Oro de la sonda Voyager 1, actualmente la nave espacial más alejada de la Tierra. “Mis sentimientos de mujer de 27 años, locamente enamorada, están en ese disco”, dice Druyan, hoy una anciana. “Es para siempre. Será verdadero dentro de 100 millones de años.”

Este mensaje en una botella lanzado al océano cósmico, como se conoce al Disco de Oro, ha sido encontrado y reinterpretado por FARIO en forma de dos nuevas canciones, las que componen Viajera, su último single digital. En la primera de ellas, Viajera 1 (Introversión), FARIO nos invita a un paseo en forma de balada a través de los planetas interiores o telúricos, los más cercanos al Sol. En Viajera 2 (Extroversión) el romántico paseo se transforma en una vertiginosa odisea de más de 12 minutos por los planetas exteriores, situados más allá del cinturón de asteroides, también conocidos como planetas gigantes o gaseosos.

Con Viajera, FARIO recoge el guante lanzado por el astrofísico y divulgador cultural José Antonio Caballero -el cerebro tras el proyecto Multiverso(s) de Antonio Arias con miembros de Los Planetas, Lagartija Nick y Lori Meyers- poniendo música y letra al viaje más poético emprendido nunca por una máquina: las sondas espaciales Voyager 1 y 2.

Fario - Volcán (portada)

La canción fue grabada en riguroso analógico por Javier Ortiz en su estudio Brazil de Rivas Vaciamadrid (Sex Museum, Arizona Baby, Tigres Leones…), en dos sesiones entre los meses de marzo y abril de 2018. En la mezcla se trató de aprovechar al máximo la reverb ambiental del estudio, donde hay micrófonos hasta en la escaleras que dan a la cocina. Las voces fueron registradas con FARIO cantando simultáneamente y no en distintas fases, para aprovechar mejor el acople natural de los sonidos.

La portada del single es obra del ilustrador Fede Yankelevich.

Fario - Volcán

“De cómo matar a un gran miedo antes de atreverse a amar de verdad”. De eso nos habla VOLCÁN, nuevo single digital de FARIO y primera incursión en el estudio de grabación tras su disco de debut, con la formación ya consolidada de María Schultz al bajo y coros, Javi Luengo a la guitarra, sintetizadores y voz y Montse Sánchez a la percusión y voz.

De aires decididamente pop, VOLCÁN puede recordar tanto a Roy Orbison como a grupos de chicas de los 60 (Shangri-Las, Ronettes) o incluso a la época dorada de la canción romántica italiana. Pero lejos de la luminosidad propia de esos terrenos, FARIO nos adentra en una atmósfera de cierta opresión, de nubes de azufre que nos obligan a tirarnos al suelo para respirar. Al final, el amor triunfa y el mar nos salva de morir calcinados.

Fario - Tu aguijón (portada)

TU AGUIJÓN es el primer LP de FARIO.
Fue grabado en los Estudios La Mina, Sevilla, durante el mes de junio del 2016.
Se publicó el 23 de octubre de 2017

Grabado por Raúl Pérez en los Estudios La Mina, Sevilla y masterizado por Kadifornia. Producido por Juan Salamanca.

Fotografía de portada: Sergio Escalante.
Fotografía interior: Íñigo Amescua.
Diseño: Marvic Otaiza.

Voz principal, coros, batería y percusiones: Montse Sánchez
Voz principal, coros y guitarra: Javi Luengo
Coros y bajo: Marvic Otaiza

Fario - Tu aguijón

Un fario es una trucha color café que vive en el agua dulce de un río de montaña. Camuflado entre las piedras del fondo, devora todo lo que pasa junto a él y defiende su territorio atacando a cualquier intruso. Es un pez solitario que emplea el mismo afán en cazar que en evitar ser cazado. Hasta siete saltos puede dar en el aire cuando lo atrapan.

En el debut de Fario también hay resistencia y soledad, y una verdad que se queda resonando en nuestra cabeza cuando la música deja de sonar y somos esa trucha moteada de manchas rojas y negras a la que acaban de sacar del agua. En ese último momento consciente, el pez se da cuenta de que no puede hacer nada y sucumbe. Pero a nosotros aún nos queda tiempo.

Tu aguijón se abre con una oda y se cierra con una certeza. El principio y el final se conectan como las estrellas de una constelación. Entre medias estalla la tormenta y una descarga eléctrica anuncia bajo la niebla y los puñales que la vida duele. Fario nos lo cuenta con gritos y susurros, uniendo sus voces de terciopelo que a ratos escuecen como el limón sobre la herida. Armados con un bajo, una guitarra y una batería, se mueven entre el dream pop sombrío y el folklore americano, con perlas como “Bestiario” al lado de bramidos como “Presente”, viajes instrumentales cuasi jazzísticos como el de “Entre pipas y pitis” o autorretratos de un día cualquiera como “El imperio de las cosas”. 40 minutos justos donde la delicadeza y la crudeza se alían y uno ya no sabe si lleva guantes para protegerse o para pelear.

Malfarium significa crimen, pero aquí no hay crímenes sino despertares, fogonazos, reflejos dorados en peces que nadan contra la corriente. Los ocho cortes del primer disco del trío madrileño son como las ocho espinas en las aletas del fario: se te van incrustando sin que te des cuenta en una especie de combate pactado donde intuimos lo que nos espera. Porque fario también es la suerte, el destino. Y nuestro destino ya lo conocemos.

En Tu aguijón hay sol, hay nubes, hay lluvia, hay una luna que crece y mengua sobre un estanque repleto de animales que parece sacado de una canción de Víctor Jara. Hay voces cristalinas, quebradizas y solemnes como de caballero andante que cabalga en mitad de la noche y al que nadie ve porque es invisible. Hay mezcal, lágrimas púrpuras y un homenaje a las personas mayores que se nos clava por dentro como un dardo en una diana.

Las canciones de Fario son barcos que brillan. Sus velas se agitan, tiemblan, se hinchan con el viento. Navegamos entre el sueño y la vigilia arrullados por una nana o nos adentramos en una danza de luces donde la magia ritual y el slowcore se dan la mano. A veces nos sepulta la oscuridad o un in crescendo convierte a las personas en cosas en medio de la distorsión y los juegos vocales. Y cuando acecha la tempestad y parece que todo está perdido, un faro ilumina a los tripulantes de la nave. “Autopsia de la sombra” es una carta de amor leída a gritos en una cueva con eco, un carrusel dando vueltas a toda velocidad, un tesoro escondido en el fondo del mar.

Hacia el final llegamos a un castillo que son muchos castillos y encontramos el sendero que nos lleva de nuevo al punto de partida: “En zig zag tu aguijón/baila en mi piel/como un camino interior (eterno)/tu aguijón”. Pero no es hasta “Sea como sea” que cerramos el círculo. “No tengas miedo de tu agujero”, dice Montse, y pese a la dureza que envuelve sus palabras nos quedamos tranquilos, acariciados por las cuerdas de la guitarra, la percusión minimalista y una voz que nos habla al oído. La luz que resplandecía al comienzo (“Serán tus ojos llamas de mis velas, abuela”) no se ha apagado todavía.

Entonces recordamos lo que dijo Kerouac, uno de los destinatarios de este mensaje en una botella: “Bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas”. Y eso es lo que hacen estos tres jinetes con las alforjas llenas de muerte, risa, angustia y placer. Como el fario, que es más salvaje cuanto más limpia y fría esté el agua donde habita, como la electricidad del rayo que funde los plomos, como un cristal a punto de romperse: arden y explotan. Porque ya lo decía el beatnik de Massachusetts: “Qué es este universo sino un montón de olas y un deseo anhelante”.

Mireya Hernández

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